
La provincia del Neuquén, junto con Río Negro y sur de La Pampa, constituyen la Región Vitivinícola Sur. Esta gran región cuenta con valles irrigados y áreas de la Meseta Patagónica con un clima apto, suelo y agua de óptima calidad para la implantación de diferentes cultivos.
Neuquén cuenta con una ruta donde se pueden combinar los aromas y sabores de esta tierra sumada a una apasionante experiencia paleontológica.
Se pueden visitar desde la tradicional producción de chacras y la industrial de las bodegas, hasta las exposiciones en Museos Paleontológicos, réplicas de fósiles, productos típicos y la degustación de platos finos
Los Vinos
La Ruta del Vino de la Patagonia recorre las provincias de Neuquén y Rio Negro; concentrándose principalmente en las localidades de San Patricio del Chañar y Añelo, a tan solo 48 km de la ciudad de Neuquén y en las ciudades de Cipolleti y General Roca en el alto valle rionegrino.
Para llegar hasta las primeras, podés acceder por las rutas provinciales Nº 7 y Nº 151 (cruzando el Dique Ingeniero Ballester, cabecera del sistema de riego del Alto Valle de Río Negro y Neuquén); mientras que para las segundas debés tomar la ruta nacional Nº 22 hacia el este.
Hablando específicamente de vinos, la producción de los mismos en la Provincia de Neuquén, se ha concentrado en los alrededores de San Patricio del Chañar y en la localidad de Añelo.
En esta zona, los suelos son arenosos y pedregosos que junto al clima seco, vientos moderados y una gran amplitud térmica, dan una gran sanidad a los cultivos y excelente nivel de acidez.

Las bodegas Del Fin del Mundo, Nqn, Familia Schroeder, y Valle Perdido, son modernas, funcionales, están equipadas con la última tecnología y preparadas para recibir a los turistas, ya que se pueden realizar compras, visitas guiadas, degustar vinos y platos de la cocina regional elaborados por reconocidos chefs.
En el norte neuquino también puede visitar la bodega Desde la Torre que está ubicada en Chos Malal.
Todos los guiados turísticos se realizan en promedio cada una hora o hora y media. Los mismos son gratuitos y se debe coordinar la visita.
Las variedades plantadas son Chardonnay, Malbec, Merlot, Cabernet Sauvignon, Pinot Noir, Cabernet Franc y Sauvignon Blanc.
La Ruta Continúa
La Ruta del Vino de la Patagonia te exige paradas ineludibles, las cuales permiten complementar sus maravillosos sabores y aromas con historias, el trabajo de su gente, y otras actividades de turismo activo, además de visitar museos paleontológicos, donde vas a poder apreciar originales y réplicas de distintos fósiles.
CONOCER la Ruta del Vino de la Patagonia, es descubrir los aromas, sabores y colores del terruño. Es disfrutar de su historia y entender el compromiso que los productores sienten por esta tierra.
Vinos Rionegrinos
La visita a las bodegas abre un mundo refinado de vinos y champagnes. Los viñedos, las variedades propias de estas latitudes, los aromas y sabores. Existen bodegas tradicionales y bodegas museo que dan testimonio de la historia productiva de nuestros pueblos; mientras que numerosos premios internacionales aseguran el reconocimiento del competitivo mercado actual a nuestros vinos.
La región tiene una amplitud térmica significativa, que llega hasta los 20° y favorece la evolución de las viñas, con intensos y brillantes colores en sus vinos.
Los vinos de Río Negro son los típicos de las zonas frías, de aromas muy definidos, agradablemente característicos.
El "terroir" natural ofrece un hábitat ideal para varietales tintos como el merlot, el pinot noir y el malbec. Entre los blancos se destacan el semillón y el sauvignon.
Un importante factor diferencial de la presencia de los viñedos en el valle es la protección que las cortinas forestales brindan con respecto a los vientos patagónicos.
La tecnología, el conocimiento de los mercados internacionales, el estudio profundo y sistemático cosecha tras cosecha de la evolución de los vinos, el uso medido de la madera y un ajustado control de la calidad y producción de los viñedos hicieron posible a esta región presentar vinos nobles y de gran aceptación tanto en el mercado argentino como en el europeo.
Río Negro tiene una participación de sólo el 1,5% en la superficie total argentina de Viñedos, donde se ha privilegiado la calidad en las uvas para vino fino.





