
Que es el Rock in Rio? Estamos hablando del mayor festival de rock del planeta. Como explicarlo.. ¿Tuvieron la posibilidad de ir a ver un recital hasta las manos al estadio River plate? Pues bien, ahora imagínense no un estadio, sino 4 repletos....
Por Waly Barros.
Ok, ahora imagínen que esa experiencia se repite durante 7 noches. Entonces tenemos unos 24 estadios de River con artistas de la talla de Metallica, Jamiroquai, Lenny kravitz, Shakira, Stevie Wonder, Maná, Evanescense, System of a Down, Guns‘n Roses, Coldplay, Elton John y lo mejor de la música brasilera… Ok, se van acercando a la idea de lo que quisiera contarles, ja!
Es muy difícil pensar por donde comenzar el relato de un viaje donde cada momento tuvo una anécdota o un instante de emoción, placer o sorpresa. ¿Por dónde arranco? Narrando lo que sentí en el momento que crucé el último vallado de seguridad y me dije: Ok Waly… Acá estamos, pisando suelo del mayor festival de rock del planeta.. Es un buen principio.
También podría empezar con nuestra llegada a Rio a la una de la mañana con vuelo atrasado 8 horas. Arrancar en el preciso momento en que me dicen que por equivocación mi valija había sido despachada a Cataratas del Iguazú. O tal vez el escenario podría ser el primer bar que pisamos frente a la playa, digno de una película de Almodóvar. Tres prostitutas morenas discutiendo con un taxista en la vereda, una pelea encarnizada entre un viejo alcoholizado con la camiseta Flamengo y dos tipos que al parecer eran del Sao Pablo, cocos colgados en la barra como ristras de ajo, todos hablando a los gritos, y el hombre detrás de la barra riendo y señalándonos la pizarra con la oferta de 2 caipirinhas por 10 reales que aceptamos con gusto.
En todo caso, no es mi intención hacer un relato estrictamente periodístico, es más cercano a una carta, una crónica en primera persona. Una charla de rondas de Quilmes en un bar, de amigos que se sientan en un sillón mates de por medio y álbum de fotos en mano. De quien todavía se sorprende porque no tiene la suerte de ser un tipo viajado. De quien va a ver Bandas por que le llenan el alma y no porque hay que hacer una simple cobertura periodística para un medio importante. Entonces me sorprendo de que los 30 grados en Río de Janeiro en octubre y el sol radiante de Copacabana no caliente la arena blanca y fina de la playa. Mira! Podes caminar descalzo y no te quemás! Entonces disfruto de escuchar un mar de idiomas mientras recorro la feria de artesanos de Ipanema. Entonces intento ver la ciudad desde uno, dos, tres miradores, pero me doy cuenta que no se puede. Porque no hay forma de que mis ojos puedan abarcar esa ciudad extrema de más de 10 millones de habitantes.

Río, cidade do rock.
Rock in Rio es una prueba de fuego, teniendo en cuenta que la ciudad recibirá el mundial de futbol en el 2014 y las olimpiadas en el 2016. Se mide la capacidad hotelera, el transito, la seguridad de la city. La ciudad está conmocionada por el evento que de ninguna manera es uno más, ha transformado por 10 días la temporada baja en alta. Entonces es imposible conseguir alojamiento y el que lo tiene disponible, triplica su valor. Las calles, las autopistas, las latas de gaseosas, las de cervezas, los chicles, los vendedores en la playa, todo te dice que el Rock in Río se acerca. Hasta una marca de auto saca el modelo con el nombre del fest: VW FOX ROCK IN RIO.
El marketing se parece bastante al que podemos ver con la selección Argentina previa a un mundial. Al fin y al cabo el mundial es cada 4 años y el Rock in Rio en su tierra, cada 10.
La Campaña se presenta como un hijo que vuelve a casa. “VOLTEI. O SONHO ESTA DE VOLTA” es el slogan: “DE VUELTA, EL SUEÑO ESTA DE REGRESO.” y hace referencia al hecho de que el festival nacido en tierra carioca, gire cual satélite por ciudades europeas para regresar a su ciudad natal solo cada 10 años. Las ediciones anteriores fueron en los años 2001 y 1991 respectivamente. Madrid, Barcelona y Lisboa fueron otros lugares que albergaron el festival y se habla del DF Mexicano como una posible nueva sede a futuro.
El éxito del anuncio del regreso es tan rotundo que las 700.000 entradas puestas a la venta para las 4 primeras fechas originales desaparecen en menos de 15 días. Se decide entonces sumar a las fechas del 30 de septiembre, 1 y 2 de octubre respectivamente. Estas entradas también se agotan dos meses antes de que comience la fiesta.
Un ticket vale entonces lo que vos estés dispuesto a pagar. La reventa no tiene techo y en cada noche se repite la escena de chicas, chicos de caras tristes con los brazos en alto mostrando carteles con leyendas como: “Compro ingressos para o show do Metallica”, o “Ingressos Coldplay compro!!!” en la entrada del festival.
La Previa en Copacabana.
Son las 3 de la tarde de un sábado caluroso y húmedo. La temperatura marca 29 grados y unos 60 de humedad. La tele me habla de Shakira paseando con Xuxa, de las ganas de Lenny kravitz de quedarse unos días más en la ciudad, de Chris Martin (cantante de Coldplay) y su encuentro con Joss Stone en su terraza del Copacabana Palace, el hotel de los celebrities en Rio. Pareciera que estoy viendo MTV, pero es la señal de O Globo. Es muy probable que pronto llueva pero de ninguna manera eso amedrenta nuestra ganas de hacer un rato de playa antes de ir al predio de Rock in Rio. Palmeras, arena blanca, músicos tocando en la playa, artesanos, pequeños bares, cuerpos bronceados esculturales, cocos y vasos de cahipirinhas acompañan el paisaje.
/ TOCANDO EN LA PLAYA
Me han advertido que tenga cuidado, que Hordas de muchachos bajarían de las favelas a robar lo que encuentren como langostas a la playa. Pienso que robar te pueden robar en cualquier lado. Me siento en la lona, miro el paisaje, pienso en sacarme las gafas y dejarlas en mi bolsito… y mi bolsito? Ya no hay bolsito! Me lo robaron! Pasaron unos 15 minutos desde que apoye mi traste en la arena. Ja que hijos de p.. pienso lógicamente. No lo puedo creer. En mi cara, sin que me diera cuenta. ¿Que tenía en el morral?. Nada importante, el estuche de los anteojos, un mazo de naipes... ¿que mas?… algo me tiene intranquilo, me doy cuenta. Las llaves del departamento!!!! Y adentro del departamento, las valijas, la poca plata, la ropa y… las entradas para el rock in rio!!!! La desesperación es bastante importante, pero contamos hasta 5 y pensamos: Esto está pasando solo para que tengamos una anécdota más que contar, va a estar todo bien. Después de un rato logramos dar con alguien de la inmobiliaria que nos promete acercar un juego nuevo de llaves en un par de horas más.
Mientras tanto indagamos como llegar al predio del show. Se puede llegar bordeando la costa a unos 60 kilómetros de donde estamos. Las casas de turismo nos ofrecen dejarnos por 100 reales (unos 230 pesos argentinos) por persona, una locura siendo nosotros 3. A un precio similar encontramos los taxis pero ya sería 100 reales entre 3. Nos enteramos de que micros privados te acercan por 30 reales. Un par de horas después y ya con entradas en mano, decidimos quedarnos en una esquina de la avenida Atlántica que bordea la playa de Copacabana. Vemos trafics, micros, motos, combis que pasan al grito de rock in rio, rock in rio alboradaaa, rock in riooooo! Preguntamos en una trafic: 10 reales. Una ganga, nos subimos. El chofer era el mismísimo Otto de los Simpson. Viajábamos a velocidad luz, con un muchacho con la puerta lateral abierta que no dejaba de de gritar ROCK IN RIOOO! ROCK IN RIOOO! ALBORADAAA!!! ¿Qué carajo seria Alborada? pensábamos nosotros.
Cerveja! Cerveja! las chicas de la primera fila llevaban una fiesta envidiable. Eso no fue lo raro, sino el hecho de que la trafic saliera de la avenida y estacionara cerca de una feria. El muchacho de la puerta desapareció y apareció luego a 50 metros con una bolsa llena de latas de cerveza Itaipava que ofreció a quienes viajamos. Esto será parte del tour o se cobrara después? Cuando bajamos de la trafic intentamos pagar las cerves a esta chica pero nos dijo: Tudo de bom. é a celebração, rock in riooo!!! Todo bien, estamos festejando, rock in rio!!!
Yo no se si la alegría es solo brasilera, pero que el espiritu sale de abajo de las baldozas no me cabe la menor dudas. Podria sintetizar que es gente alegre por naturaleza, a pesar de todo. A la Salud de rooock in rio entonces!!!!! A propósito Alborada era el nombre de la terminal De Barra da Tijuca. Desde ahí nos subirnos a los micros que, por 2 reales y 15 minutos después, finalmente nos dejaron en la Cidade do rock. En cuanto a esto, bueno será parte de otra charla. Hasta pronto.
/ ROCK IN RIO ALBORADA. TRAFIC












